Recomendaciones para la realización de las rutas.
Dada la importancia de
la zona como hábitat y zona
de cría de distintas especies protegidas, debemos evitar la profusión de
ruidos y molestias, manteniendo además una distancia prudencial respecto a
posaderos y lugares de nidificación, especialmente en época de cría.
LA UMBRÍA
Desde
la piscina del pueblo parte una calleja con señalización a distintos lugares,
si bien nos encaminamos hacia La
Umbría. Tras un breve trecho
hormigonado, subimos un tramo de elevada pendiente, entre olivares delimitados
por paredes y alambradas. Pronto alcanzaremos una bifurcación señalizada,
donde tomaremos la que se encuentra más a la derecha acompañados ya por
alcornoques, chumberas y orlas de jaras pringosas, olivillas y escobones.
Tras
una pequeña subida encontramos las
primeras pedrizas flanqueadas por vegetación. Llegaremos a una señal
indicadora hacia La Umbría (a la izquierda); en este lugar comenzaran a
verse plantaciones de eucaliptos, ampliamente difundidos por la sierra.
Al momento encontraremos en el camino dos pinos piñoneros, punto desde
el que se disfruta una amplia panorámica
de las dehesas y la sierra .
Tras
una breve bajada nos toparemos con la indicación hacia La
Atalaya y una gran pedriza
flanqueada por olivares y matorrales. Justo enfrente se ubican los canchos
conocidos en el pueblo como La
Paloma. Posteriormente, justo
en el camino aparecerá la conocida como Peña
Choricera, buen mirador hacia
los llanos adehesados, riberos del Tajo y Portugal. Desde aquí, en dirección
este nos adentramos en la
umbría, con mayor profusión
y densidad de especies vegetales: alcornoques, brezos, madroños y durillos,
entre otros, colonizando antiguos olivares a partir de los linderos y pedrizas.
En la umbría el dosel arbóreo se enriquece con quejigos, escasos y esporádicos, en plena regeneración por el abandono de los olivares. Junto a los quejigos, alcornoques y olivos, el elenco vegetal se amplía con algunos castaños, jara cervuna, estepa blanca, jaguarzo morisco, brezos, lentisco, madreselva, madroño, olivilla, rusco, durillo, aladierno, así como un gran número de herbáceas.
Siguiendo
el camino, llegaremos hasta una vaguada surcada por un tendido eléctrico,
dirigido hacia las antenas de la cima. Al pasar la vaguada aparece un gran
quejigo en la parte izquierda de la calleja y justo a unos 50 m. de éste, de la
parte baja del camino sale un sendero por el cual continuaremos, entre densa
vegetación, hasta un olivar, pero próximos a una pedriza bien delimitada por
la vegetación.
Descenderemos
hasta otra calleja, la cual tomaremos en dirección contraria a la que habíamos
traído, como desandando el camino. El entorno vegetal es similar. Al pie de la
sierra vemos ocasionalmente la carretera Santiago-Carbajo, en la zona de
transición entre los alcornocales de la sierra y los encinares de las zonas
llanas. A medida que descendemos aparecen algunas encinas, así como huertas con
frutales diversos.
Tras
una pequeña cuesta encontraremos una cancilla (a la derecha) y enfrente surge
un pequeño sendero que, entre alcornoques y monte bajo, nos conduce a una gran
roca denominada El Bríncalo,
desde el cual hay una hermosa vista de la parte baja de la sierra. Continuamos
el descenso, pero seguiremos de frente hasta el cruce de callejas cercano a la
carretera, hacia la cual nos dirigiremos. Una vez en ella podremos ir hacia la
derecha, dirección Carbajo, ya que a unos 100 m. se encuentra
la fuente de El
Corcho o directamente hacia
Santiago por la izquierda.
Distancia: 10 Km. aproximadamente.
Duración: entre 2 y 3 horas.
Complejidad: media-baja.
Realización: a pie, en bicicleta y a caballo.
EL BURACO
La ruta parte desde la Ermita de San Cristóbal, a
unos 1500 m. desde el pueblo y aledaña a la carretera de Valencia de Alcántara,
con señalización indicadora del camino.
Tras franquear la primera cancilla, transitamos entre
una densa mancha de jaras con alcornoques y encinas aislados. Al pasar junto a
un gran alcornoque, surgirá un cruce de caminos y tomaremos el de la izquierda.
Tras cruzar otra cancilla, avanzaremos entre jaras, escobones, labiérnagos y
jaras cervunas. A medida que subimos tendremos buena perspectiva sobre la
ladera. Irán apareciendo otras especies como acebuches, cantueso, lentisco,
torvisco, etc.. Tras cerradas curvas, justo bajo los riscos aparecerán dos señales:
una que marcará la dirección a seguir para ir hacia El Mirador y otra
hacia la Cueva del Buraco.
Hacia la cueva, el sendero discurre entre
vegetación al pie de los canchos. Dicha cueva, de unos 10 m. de profundidad,
alberga pinturas rupestres. Podemos seguir el sendero o retomar hasta la señal que nos indicaba el mirador, donde
el camino busca la parte más alta de este pico. Según vamos ascendiendo la
panorámica se amplía, con buenas vistas del pueblo, los riberos del Tajo, los
olivares de las la laderas y el roquedo del Cancho
González.
La cima, antaño asiento del castro de
Cabeza del Buey, está coronada hoy por antenas de un repetidor de televisión y una
caseta. Junto a esta se perfila un sendero entre hileras de piedras y la
vegetación compuesta por jaras, cantuesos, escobones, olivillas, matas de
encinas, etc., llegando hasta unas escaleras en el roquedo para acceder a la
zona más alta, con espléndido mirador que incluso permite observar Cáceres en
días claros.
Continuaremos por el sendero marcado entre los
canchos, al cual se unirá el procedente de la cueva. Entre plantaciones de
eucaliptos y pinos llegaremos hasta un acero, utilizado como tiradero en las
monterías de zona. Desde la izquierda del acero llegaremos hasta una pedriza
entre eucaliptos y olivares donde tomaremos una calleja flanqueada por
alcornoques, encinas, brezos, durillos y madroños, además de algún quejigo,
entre otras especies propias de las umbrías. Desde esa calleja observaremos la
entidad del roquedo del Cancho
González, dominando una ladera donde alternan
alcornoques, olivos y matorrales.
Este sendero nos conducirá hasta una calleja.
Mediante paulatino descenso llegaremos a cruzarnos con el camino por el que
iniciamos la subida, el cual retomaremos en dirección al punto de partida.
Distancia
7-8 Km. aproximadamente.
Duración:
entre 2 y 3 horas de camino.
Complejidad:
media-alta.
Realización
a pie y a caballo. Hasta las proximidades del Mirador y la Cueva del Buraco,
donde se encuentran las pinturas
rupestres, puede llegarse en coche o en bicicleta (Hay bastante pendiente)
LA RUTA DE
Salimos
del pueblo en dirección a Valencia de
Alcántara y a unos 5 Km., antes de un gran desmonte, justo al lado izquierdo de
la actual carretera sale un tramo abandonado de la carretera antigua.
Continuaremos por ésta hasta dar con un camino que sale a su izquierda.
Desde este camino dejamos a la derecha el cerro donde
se asentó el alcantarino Castillo de Esparragal, del que únicamente permanecen
los cimientos. Transcurridos unos 1300 m. del camino, entre alambradas,
llegaremos frente a una cancilla, y a la izquierda sigue el camino. Rebasada
esta cancilla, tras un pequeño arroyuelo nos toparemos con una portera de
alambre, y seguiremos hasta otra cancilla azul. Desde ahí descenderemos hasta
llegar a la Rivera Aurela, siguiendo después aguas arriba hasta la apretura que
enmarcan los Canchos de La
Grajera, con charco aledaño. La ribera se acompaña
de especies características, como fresnos, galaperos, brezo blanco, zarzales y
sauces. A los canchos se asocian distintas especies rupícolas, como buitre
leonado, aviones roqueros y roqueros solitarios.
Volviendo
sobre nuestros pasos, retomarnos el camino inicial y continuaremos. A unos 400
m. a la derecha del camino se alza un risco donde el arroyo conforma un salto
llamado El Chorlo, sonoro y vistoso en época de lluvias.
El camino, en pleno valle serrano, discurre entre
eucaliptos y manchas de monte mediterráneo cuya floración es aprovechada por
las abejas de algunos colmenares. Valle arriba, ocasionalmente aparecen
alcornoques y grandes madroñeras, así como enclaves de olivos. En paralelo a
un acero propio de las monterías, además de cortafuegos, en una bifurcación
del camino seguiremos a la izquierda, junto al acero. Aparecen también algunos
pinares
Tras una zona de pedrizas, entre
los olivos y junto a una casa abandonada, llegaremos a una pequeña corriente e
iniciaremos una subida de pendiente moderada,
entre antiguas huertas. La subida se corona con una hermosa vista de las cumbres
serranas.
En la parte alta nos toparemos con un acero que
recorre la cima de la sierra. Seguiremos por el lado derecho, dejando también a
la derecha el arroyo de El Batán así como los canchos del mismo nombre.
Posteriormente pasaremos por una pedriza que llega hasta el mismo regato. A
pocos metros de camino, una fuerte bajada nos llevará hasta un gran acero. El
camino, valle abajo, llega hasta una pared de piedra y justo después de unas
jaras se encuentra un gran alcornoque.
Retrocediendo y volviendo al acero seguiremos hasta
dar con el arroyo. Aguas abajo realizaremos un gran descenso entre las rocas, en
plenos Canchos del Batán, con los restos del antiguo molino que les dan nombre.
Barrera arriba por el sendero anterior, llegaremos junto una cancilla donde el
sendero se divide en dos, tomando la izquierda hasta llegar a un camino que a su
vez llega a otro cruce de caminos, donde de nuevo tomaremos el que se encuentra
más a la izquierda, buscando la bajada.
La bajada prosigue entre eucaliptos, algún pino y
manchas de jara, con zarzales en zonas frescas cercanas al Arroyo del Batán.
Durante el descenso tenemos los Canchos del Batán como fondo
paisajístico, salvo en los tramos finales del camino hasta llegar a la antigua
carretera, desde donde partimos.
Distancia:
20-22 Km. Aproximadamente contando los de ida y vuelta por la carretera.
Duración:
entre 3 y 4 horas si los trayectos de ida y vuelta por la carretera se hacen en
coche
Complejidad:
media
Realización:
a pie en bicicleta y a caballo.
LA ATALAYA
Esta ruta se inicia desde la piscina municipal, punto
inicial de distintas rutas señalizadas, De ahí parte una calleja flanqueada
por paredes de piedra y alambradas que delimitan olivares. A unos 300 m.
llegaremos a la señalización de una bifurcación, donde seguiremos por la
parte izquierda. Con la subida se incrementa la pendiente y el olivar cede
terreno a otras especies como alcornoques, durillos, olivilla, madreselvas,
aladiernos, madroños y brezo blanco, entre otros.
En un nuevo cruce señalizado continuamos de frente,
si bien las curvas del trazado y el ganar en altura nos permite disfrutar de
distintas vistas sobre la sierra y el llano. Progresivamente vamos encontrando
repoblaciones de eucaliptos. También aparecen pedrizas, orladas de alcornoques
y matorral característico ya mencionado, disputando terreno a viejos cultivos.
En plena ascensión podemos tomar un desvío que, en
un trecho de un kilómetro nos aproximará hasta unos 150 m. de la base del
roquedo más conocido del pueblo, Cancho
González, con hermosa vista. Para
continuar la ruta deberemos seguir por el camino de ascenso inicial, entre
eucaliptos y jaras. Después el camino se adentra en un pinar hasta llegar a la
cumbre de la sierra, dejando a la derecha los riscos del Cancho González.
Rebasada la cumbre, la bajada prosigue entre
eucaliptos, continuando de frente en un cruce próximo. Algunas grandes
pedrizas, con siluetas irregulares, tapizan las laderas. En un nuevo cruce de
caminos, con buenas vistas sobre las cabeceras de algunos valles, tomamos el
desvío izquierdo señalizado hacia La
Atalaya. La ruta prosigue,
señalizada en algún otro cruce y con sucesivos tramos entre las numerosas
plantaciones de eucaliptos y ocasionales pinos, además de matorrales con
brezos, madroños y jara cervuna, entre otras especies.
Ya en la parte alta, a la derecha del camino sale una
pequeña vereda que conduce hacia la cumbre de La Atalaya, culminada con
un vértice geodésico, antenas e instalaciones de vigilancia contra incendios.
Desde la cumbre podemos asomarnos a distintos puntos y orientaciones, todas con
magníficas vista sobre un dilatado contorno.
La bajada, inicialmente suave, nos permitirá seguir
disfrutando de nuevas vistas y enfoques de la propia sierra, hasta un tramo de
mayor pendiente, dando vistas ya al pueblo así como el Cancho de la
Paloma,
ya en paralelo a una gran pedriza. Nos cruzaremos con otra calleja, pero
nosotros seguiremos de frente, mientras descendemos viendo ya a nuestros pies la
piscina y el campo de fútbol.
Distancia:
12-14 Km. aproximadamente.
Duración:
entre 3,5 y 4 horas de camino.
Complejidad:
media. Realización: a pie, en bicicleta y a caballo.
CAMINO DE LAS CUADRILLAS
Esta ruta discurre por el camino de herradura
utilizado antiguamente para transportar el grano y demás productos agrícolas
desde la finca Las
Cuadrillas, y aledañas, hasta el pueblo, moldeado en buena
medida por el paso de las bestias que por él transitaban.
Partimos de la puerta principal del Centro de
Interpretación de la Naturaleza y cogeremos la calle que sale justo de frente,
después tomaremos la primera calle que sale a la izquierda y continuaremos
siempre de frente hasta llegar a una bifurcación, tomando la calle de la parte
izquierda y siguiendo por ella hasta llegar a un cruce. En este tomamos la
calleja de tierra que, entre eucaliptos, nos encamina hacia la dehesa boyal del
pueblo, a la que accedemos tras cruzar la cancilla, entre un nutrido encinar y
zonas de monte.
A lo lejos, en dirección oeste se pueden apreciar
las sierras de Portugal en días claros, destacando el pintoresco pueblo de
Marvao. Seguiremos por el camino que va paralelo y junto a la alambrada, dejando
de lado la siguiente cancilla. A partir de aquí el sendero se encuentra marcado
por dos hileras de piedras, en progresivo descenso.
Poco a poco, y en las zonas en que el suelo lo forman
las pizarras, se ve como el veredeo reiterado de las bestias ha ido excavando
las rocas hasta marcar el sendero. Nos toparemos de frente con una cancilla, la
cual habrá que cruzar, llegando a una corriente de agua denominada Río
Tripero (así denominado porque, dada su proximidad al pueblo, en época de
matanza sus aguas servían para lavar las tripas de los cerdos). Deberemos
cruzar dicho regato y hasta otra cancilla que aparece a unos pocos metros a mano
derecha.
Subiremos, siguiendo el sendero entre el matorral
bajo las encinas, hasta llegar a otra cancilla que habrá que traspasar en
descenso con mayor pendiente hacia la Ribera
Aurela, a la cual nos
dirigimos. Tras una curva a la izquierda podemos vislumbrar la ribera y pronto
el antiguo puente que la cruzaba para continuar el camino, ya en término de
Herrera de Alcántara. Desde el puente hay una magnífica vista de las barreras
cubiertas de matorral que conducen a la ribera, así como la propia ribera,
sobre todo en épocas de lluvias. Aguas arriba del puente, entre los tamujos y
la vegetación típica de ribera, se mantiene un charco con agua durante todo el
año, apto para el baño durante el estío. Para regresar debemos desandar el
mismo camino recorrido.
Distancia:
7-7,5 Km. Aproximadamente entre la ida y la vuelta
Duración:
entra 2 y 2,5 horas de camino.
Complejidad:
media-baja.
Realización
a pie y a caballo
EL
RÍO TAJO. LA GEREGOSA
Desde la puerta principal del Centro de
Interpretación se toma la calle que sale justo de frente. Abandonamos el pueblo
y nos adentramos entre pequeños huertos con pastos, utilizados para encerrar y
alimentar al ganado.. Un poco más adelante se verán los cercados a ambos lados
de la calleja, delimitados entre paredes y alambradas.
Subiremos una pequeña cuesta, y en el cerro sale una
calleja a la derecha sin embargo seguiremos de frente en leve bajada, y a unos
100 m. del cruce anterior aparecerá otra calleja a la derecha, pero como antes
, seguiremos de frente. A partir de aquí, comienzan a aparecer, dispersas,
algunas encinas.
Seguiremos entre cercados y huertos murados,
ocasionalmente ocupados por distintos ganados. Según avanzamos, junto a las
encinas suelen aparecer algunos piruétanos, y en las zonas de valle zarzales,
torviscos y algunos almendros. Posteriormente irán apareciendo algunas manchas
de jaras pringosas con alguna que otra retama entre ellas, en ocasiones llegando
a cubrir totalmente el suelo.
Algo más adelante encontramos las
primeras
reforestaciones de encinas, salpicadas con algunas pequeña charcas.
Posteriormente, desde la derecha confluirá otra calleja. A medida que avanzamos
los arroyos denotan la proximidad del río, encajados en valles cada vez más
estrechos. Junto a una pared blanca de poca altura se erige una gran torre del
tendido eléctrico derivado de la central hidroeléctrica de Cedillo. Desde
aquí, vislumbramos las laderas del vecino país portugués, ocupadas en buena
medida por eucaliptales.
Según avanzamos, el camino se va situando en la
parte más alta, entre las cuencas de los regatos de La Murta, a la
izquierda, y El Valenciano a la derecha, conformando un típico paisaje de
riberos con fuertes pendientes, aún más patentes al acercarnos paulatinamente
a las barreras del Tajo. Son los dominios de la ZEPA Cedillo-Tajo
Internacional. Tras un pequeño cerro y una cancela, el camino se dividirá en
dos ramales, debiendo tomar el de la izquierda. A partir de aquí comenzaremos
la bajada al Tajo, con pendientes elevadas.
En esta bajada se empezará a ver un mayor número de
especies vegetales, de entre las que destacan las omnipresentes jaras pringosas,
cantuesos, aulagas, torviscos, estepa blanca, romeros, coscojas y algún que
otro acebuche. Ya en la mitad de la barrera podrá observarse por primera vez el
río. Este camino nos llevará justo hasta la orilla del agua, pero antes de
llegar a la misma existe un pequeño ensanche para dar vuelta con el coche.
Desde este ensanche parte el sendero que nos conducirá a la conocida Fuente
Geregosa, manantial de aguas medicinales dotado de una pequeña casita con
una bañera, recomendada para solucionar los problemas reumáticos.
Desde el ensanche o desde la orilla del agua
tendremos una hermosa vista del río como un dilatado lago flanqueado por las
escarpadas laderas que en él desembocan. El regreso de la ruta se efectúa
por el mismo camino que hemos traído.
Distancia:
15,5 Km. aproximadamente.
Duración:
entre 3 y 4 horas de camino entre la ida y la vuelta.
Complejidad:
Media.
Realización:
en coche a pie en bicicleta y a caballo.
INFORMACIÓN GENERAL:
Horario de Martes a Domingo: 09:00-14:00
Teléfonos:
927592029 927592025
Dirección:
Calle Lagar nº
3 (Plazuela de Santo Domingo)