Addenda al diccionario de palabras de Santiago de Alcántara.
Añado una lista de
palabras que creo que aún no se han incluido en el diccionario que se está
elaborando.
Muchas de ellas son portuguesismos, influencia debida a la cercanía con
Portugal, otras en cambio son propias y exclusivas de nuestro pueblo, de las que
luego haré un escueto comentario, otras, aunque pertenecen al vocabulario usual de Santiago,
sin embargo no podemos hablar de palabras exclusivas o generadas allí,
sino que por el contrario se hallan recogidas en el diccionario de la Real
Academia de la lengua. Algunas de ellas con el mismo significado de la RAE y
otras modificado su significado por motivos diversos.
Contamos con algún que otro término que, si bien no aparece recogido en
los diccionarios de la RAE o el María Moliner, sin embargo no podemos decir que
se hayan originado en nuestra zona, sino que son comunes a otros
muchos lugares.
Hay una palabra en concreto que, a mi modo de ver, resulta muy interesante y de la que luego haré mención. Se trata de una palabra de origen latino, que se ha mantenido como tal y se emplea con el mismo significado originario. No aparece en los diccionarios y es en Santiago en el único lugar donde yo he oído dicho vocablo.
Empezamos con los términos procedentes del portugués: son muchas las
palabras de origen luso, algunas de las cuales son nombres de aves, tales como
rola(tórtola), poipa(abubilla), cutuvía (cogujada), pega (urraca) y
mocho(mochuelo). Esta última también se usa con otra acepción que resulta muy
curiosa, con el significado del acto de dormir por breve espacio de tiempo, para
vencer el sueño y descansar momentáneamente.
Otras designan partes del cuerpo como por ejemplo cutuvelo, término luso
que significa codo; dicho significado se mantiene tal cual y no ha variado nada.
Contamos con prendas de vestir como saya (falda) y camisola (prenda interior
con cuerpo sin mangas).
Tenemos muchos verbos, también de origen portugués, tales como amolarse
cuyo significado es sinónimo de fastidiarse. ¡Quien no recuerda la expresión
“que se amuele”!.
Adjetivos como cangallo empleado con la misma acepción que en portugués,
es decir como sinónimo de viejo o en mal uso. Gago utilizado en lugar del término
gangoso para definir a la persona que habla con resonancia nasal, dificultad o
tartamudea.
También contamos con nombres como mistos (cerillas), conversa (conversación,
charla), etc.
Se usa también con frecuencia
un término como sinónimo de triste, o de aquel que está con el ánimo
deprimido: mego/a. En portugués es meigo/a
pero con significado algo distinto.
Una vez visto el bloque de palabras de origen luso, pasamos a comentar
otro aspecto: como ya hemos dicho anteriormente, hay una expresión muy empleada
en Santiago de la que me atrevo a decir que es exclusiva de allí, la
cual se merece un
comentario: “Es más viejo que el péndere”.
Se emplea para decir de persona o cosa que tiene mucha edad o antigüedad;
pues bien, la palabra péndere es una variante de alpéndere que se trata de la
parte externa de un edificio construida por una cobertura saliente que
generalmente queda por encima de una puerta que está apoyada de un lado por la
pared y de otra por columnas o pilares. El edificio que todos recordamos como el
péndere tenía dicha cobertura saliente, y de ahí su nombre. Y
además parece ser que fue la construcción más antigua de Santiago,
destinada a ser un convento; de ahí la expresión “más viejo que el péndere”.
Haciendo alarde del amplio vocabulario con el que contamos en este pueblo,
hay que mencionar algún término que podemos incluir dentro del bloque de arcaísmos:
cuitaito/a Alude a la persona pusilánime o apenada, afligida o desdichada. Es
una variante del adjetivo cuitado/a, palabra ya en desuso al igual que el
correspondiente sustantivo cuita que tan corriente es en el Quijote.
Si tenemos arcaísmos también
contamos con cultismos. Me refiero al calificativo de “cítulo” como sinónimo
de rápido, ligero. De ahí la expresión empleada en Santiago “va como un cítulo”.
Procede del latin citus-a-um. Como antes dije, es una palabra que se ha
mantenido como tal y no ha cambiado en nada el significado originario latino. En
ningún otro sitio he oido dicha palabra.
Pasamos ahora a citar otro grupo de palabras que forma parte del
vocabulario santiagueño; estos vocablos aparecen en los diccionarios pero
tienen una particularidad, a mi modo de ver, y por eso los menciono. La
peculiaridad que presentan es que a pesar de estar recogidos en los
diccionarios, son términos un tanto en desuso hoy dia pero que sin embargo en
Santiago se siguen empleando con mucha frecuencia. Nos referimos a vocablos
tales como: viso, forro que usa la mujer para debajo de la falda, en lugar de
combinación. Mondonga, especie de embutido de extraordinario sabor, con el
mismo significado al de morcilla.
Blanquear, pintar una pared de blanco. Canilla, parte más delgada de la pierna.
Se emplea sobre todo cuando alguien tiene las piernas muy delgadas. Morgaño, es
cualquier tipo de araña a excepción de la tarántula. Morisqueta, que
significa contorsión del rostro en lugar de mueca. Pirinola, variante de la
palabra perinola, con el significado de mujer vivaracha. Hay una
expresión muy común en Santiago que define a la persona que va vestida
de forma estrafalaria, descuidada o poco combinada: “va como un mayo”. Pues
bien, la palabra “mayo o mayos” alude a unos muñecos de paja vestidos con
ropas o harapos de colores variados y llamativos que son protagonistas en unas
simpáticas fiestas que se celebran una vez al año, en muchos lugares. De ahí
que “mayo” sea sinónimo de aquél que va vestido de manera extravagante,
desastrado o poco cuidado.
Si acabamos de exponer aquellas palabras que sí aparecen recogidas en los diccionarios, vamos a citar algunos vocablos que siendo frecuentes, comunes, sin embargo no aparecen en el diccionario. Tales son: sorongo, dícese de la persona sin gracia o sosa. Chicán, muchacho cuidador de animales. Rabituerto, se dice de la persona que es retorcida o revirada. Perrengue, es un tipo de chorizo hecho con carne de cerdo y cabra. Chichote, es un bulto resultante de un golpe en la cabeza, un chichón. Jurgonera, lugar descuidado y sucio Perná, rama de los árboles.